El rescate de 300 mil pesos que pagaría la familia por un estudiante, víctima del secuestro exprés, se frustró por policías de Jalisco.
Los criminales mantuvieron incomunicado al joven y le pidieron que se trasladara a un centro comercial.
Elementos de la Policía de Jalisco lograron localizar al estudiante en Zapopan y evitaron el pago.
En la colonia López Portillo, en Guadalajara, oficiales de la Policía Escolar atendieron la solicitud de apoyo de una persona por recibir llamadas telefónicas en las que le aseguraban que su hijo había sido privado de la libertad y le exigían el pago del rescate.
La mujer señaló a los oficiales que su hijo, de 23 años, es estudiante del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías de la Universidad de Guadalajara y que no lograba establecer contacto con él.
Ante esta situación, los oficiales activaron el protocolo de atención especializada y, con apoyo de la tecnología, consiguieron establecer la geolocalización del teléfono celular, en Plaza del Sol, entre la Avenida Mariano Otero y la Avenida López Mateos, en Zapopan.
En el sitio, los oficiales localizaron al afectado quien tuvo que recibir atenciones especializadas por una crisis nerviosa.
El estudiante denunció que durante su horario escolar había recibido llamadas en las que lo amenazaban y le ordenaban trasladarse hasta dicho centro comercial, además de advertirle que no contestara ninguna llamada, por lo que perdió comunicación con su familia.
El acompañamiento y la intervención oportuna de los elementos estatales evitó que la familia realizara algún pago a los extorsionadores.
El Ministerio Público tomó conocimiento del caso y ordenó ofrecer las medidas de seguridad para que el estudiante volviera a casa a salvo.
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