(ALERTA: Este texto tiene spoilers de la miniserie: «Pepsi, ¿dónde está mi avión?» de Netflix)
En 1995 Pepsi era el rey de la publicidad, con los mejores artistas y deportistas la marca anunció su producto y lo llevó a competir con Coca Cola, que era el líder del mercado de refrescos.
Pero la empresa tembló cuando dos personas reclamaron un premio: ¡un jet militar!
Esta es la historia de la mini serie de Netflix: «Pepsi, ¿dónde está mi avión?», que en cuatro capítulos cuenta la historia de uno de los casos más polémicos del mundo publicitario.
El comercial
Pepsi creó una campaña para regalar productos con el logotipo y los colores de la marca a través de «Puntos Pepsi» que se obtendrían en las botellas.
Para ello crearon un anuncio donde apareció un joven con distintos productos y en un mensaje se colocaba la cantidad de puntos a canjear.
Por 75 puntos, una playera; por 1475, una chamarra; mientras que otros se debían buscar en un catálogo.
Al final del comercial, el joven aparece llegando a la escuela a bordo de un jet harrier fighter, una aeronave para uso militar que Pepsi dijo regalar por 7,000,000 de Puntos Pepsi (7 millones, pero ponemos los ceros porque esto es clave para entender una parte del conflicto).
La controversia
Si bien se podía interpretar como una broma, el comercial tiene algo en particular: en ningún sitio advertía que se trataba de un juego o un truco publicitario.
Y esto fue aprovechado por John Leonard, un joven de Seattle que junto los puntos y llevó a juicio a Pepsi para obtener el jet militar.
En la mini serie se cuenta cómo Leonard al ver el comercial decide hacer lo posible por obtener el jet.
Para ello convence a un empresario local, Todd Hoffman, quien lo apoya con la inversión.
En un inicio Leonard cancela su idea porque tendría que invertir más de 4 millones de dólares para comprar las botellas de Pepsi y obtener los puntos, además de que para conseguirlo se necesitaría mucha logística de almacenamiento de las botellas, entre otros temas.
Pero una «laguna» de la promoción era que Pepsi permitía comprar los puntos por 10 centavos de dolar, sin necesidad de botellas, por lo que la inversión se redujo a 700 mil dólares para conseguir los 7,000,000 (7 millones) de puntos, que Hoffman invirtió.
Enviaron el cheque por servicio postal (estamos hablando de los años 90, el internet aún no era lo que es hoy en día) y Pepsi les respondió que era una broma lo del avión, por lo que decidieron no cobrar el cheque y les reglaron cupones promocionales.
Pleitos legales
El problema aumenta cuando Pepsi demanda a Leonard en Nueva York, en una estrategia de la empresa para evitar que el joven los demandara en una corte que fallara en su favor, lo que detona una serie de acciones legales, inclusión de distintos abogados, entre otras situaciones.
En la serie podemos escuchar todo de los protagonistas, Leonard, Hoffman, directivos de Pepsi y de la agencia publicitaria BBDO, que hizo el anuncio.
En la mini serie se habla de cómo Pepsi había fallado en diversas promociones a lo largo del mundo, como cuando promocionó reglar dinero en Filipinas, que al final termino con protestas violentas.
El final
Si deseas ver la serie por ti mismo, este es buen momento para que te detengas y veas la serie. En caso que no, aquí va:
Pepsi ganó el caso gracias a una jueza que falló en su favor y Leonard y Hoffman no obtuvieron su jet.
Sin embargo, el caso fue tan relevante que aparece en libros de leyes y mercadotecnia, pues el caso implicó una batalla legal y ética que se puede analizar desde muchas aristas.
BONUS: Los 7,000,000 de puntos
Te comentábamos que los ceros de los 7 millones de puntos algo tenían que ver.
Y es que en el testimonio de la agencia BBDO, se dijo que la idea era colocar un número exorbitante para «regalar» el avión algo como 7,000,000,000 (7 mil millones de puntos), ya que así sería imposible que alguien lo consiguiera.
Sin embargo, en una reunión alguien sugirió que se le eliminaran ceros para que fuera «más comprensible para la gente», lo cual desató varias opiniones.
Al final Pepsi decidió y quizá esto fue lo que desencadenó el problema para la compañía.
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