Nigeria vive momentos de crisis que tienen en especial atención a toda su población, pues en los últimos días aumentó la cantidad de personas secuestradas a manos de grupos armados.
Esta situación se ha dado principalmente en colegios de religión cristiana, del que han sido sustraídos niños e incluso pastores, con la misión de pedir rescates para recaudar dinero.
El último ataque se dio este sábado, donde hombres con armas privaron de su libertad a más de 300 niños de una escuela privada católica en Níger, estado del norte de Nigeria.
Muchos de los niños que han sido secuestrados tenían menos de 10 años.
Previamente hubo secuestros en otras instituciones del país, lo que tiene en alarma al mundo, incluida la Comisión de Unión Africana, que condenó los hechos.
“El presidente condena enérgicamente este acto despreciable cometido contra niños y personas inocentes y denuncia las persistentes amenazas que representan el terrorismo, el extremismo violento y el bandidaje en Nigeria”, dijo un comunicado de este organismo a nombre de su líder Mahmoud Alí Youssouf.
Estados Unidos ha intervenido pues acusa que estos grupos armados son yhidaistas y los ataques han coincidido con la visita de autoridades del país norteamericano.
Deja un comentario