Este domingo, la terraza de eventos de Marsopa y Arenque en Zapopan, donde se ubicó la casilla 3170. estaba vacía en una jornada electoral, lo cual parecía inusual.
Los únicos moradores eran las urnas habilitadas para recibir el voto en la elección de los cargos del Poder Judicial en el Distrito 10, sus funcionarios de casilla y dos observadores.
Los electores llegaron a cuenta gota, y tan pausados que a las 15:04 horas sólo habían votado 107 personas; una estadística baja en comparación con los mil 548 votos que se recibieron en la elección para Presidente de la República en las elecciones del 2024, de los dos mil que debían votar en este sitio.
Mientras el presidente del Consejo Local del Instituto Nacional Electoral, Luis Zamora Cobián, declaraba que a las 12:30 horas tenían reportado la instalación de las cuatro mil 989 casillas en el estado, en esta casilla la cifra de votación era lenta.
La terraza queda enfrente de un parque, el cual también estaba solo cuando llegó la hora de la comida, sólo había una familia haciendo picnic, ajena al escenario donde se realizaba el proceso electoral judicial pese a estar a unos pasos.
El calor afectaba a los funcionarios de casilla porque aún cuando era un lugar abierto no había ni un poco de viento para refrescar, y tampoco había vendedores de bebidas refrescantes afuera del local como en otras ocasiones.
Debido a que habían pasado siete horas desde el arranque de la jornada electoral a las ocho de la mañana y la participación ciudadana era poca, las expresiones de los funcionarios de casilla eran de desesperanza: “no llevamos ni el diez por ciento” u “ojalá que llegáramos al diez por ciento del padrón”; lo cual contrastaba con la alegría de los electores al llegar a la casilla porque no había otras personas que los hiciera entretenerse.
En otras elecciones, hacer fila era una acción ineludible a cualquier hora, al igual que tener que esperar entre media, una hora o más tiempo para emitir el voto, y ayer lo podías hacer en cinco minutos. Lo más tardado fue encontrar los elegidos en las seis boletas entregadas, en esta casilla había que decidir entre 182 aspirantes.
Y aunque el acordeón era ilegal, fue una herramienta básica para tachar la boleta y que se traía a la vista en el celular o en un papel.
El tiempo para emitir el voto dentro de la mampara también fue un factor decisivo para determinar quién sí estaba votando eligiendo con conciencia los nombres y los que anularon el voto porque éstos últimos salían primero que quienes habían llegado antes.
El cierre de casilla se dio sin contratiempos, incidencias o protestas; al contrario, todos querían regresar a sus casas a descansar tras una lenta y aburrida elección.
Con información de Pilar Pérez
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