A 20 años de que el Paisaje Agavero y las Antiguas Instalaciones Industriales de Tequila ingresó a la Lista del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés), se realizó una ceremonia conmemorativa en el Edificio Arroniz, en el Centro Histórico de Guadalajara.
Autoridades de los tres órdenes de gobierno, especialistas, representantes de la industria tequilera, productores de agave y representantes de los cinco municipios que integran la comarca agavera, coincidieron en la relevancia de proteger uno de los territorios culturales más emblemáticos de México.
La Secretaría de Cultura de Jalisco encabezó un acto que reunió a las instituciones responsables de la postulación, conservación y gestión del sitio, así como a productores de agave y representantes de Tequila, Amatitán, El Arenal, Magdalena y Teuchitlán, municipios que conforman el paisaje protegido por UNESCO.
Gerardo Ascencio Rubio, Secretario de Cultura del Gobierno de Jalisco, sostuvo que el Paisaje Agavero representa una herencia que antecede incluso al nacimiento del tequila y sintetiza siglos de historia, conocimiento, identidad y trabajo comunitario.
Ascencio Rubio advirtió que, a dos décadas del reconocimiento internacional, el patrimonio no puede entenderse como una meta alcanzada, sino como una responsabilidad permanente que obliga a impulsar una nueva etapa de conservación sustentada en la innovación, la investigación científica, la agricultura sostenible, la participación de las nuevas generaciones y el fortalecimiento del turismo cultural.
También llamó a evitar que el desarrollo económico comprometa el valor patrimonial que distingue a la región.
Alicia García Vázquez, Directora del Centro Instituto Nacional de Antropología e Historia Jalisco (INAH Jalisco), recordó que la declaratoria fue resultado de un proceso iniciado, en 2001, con la elaboración del expediente de candidatura por parte del Gobierno del Estado, el INAH federal, el Centro INAH Jalisco y los municipios de la región.
Explicó que el documento fue presentado en 2005 ante el Centro del Patrimonio Mundial, en París, y que un año después la candidatura obtuvo la aprobación unánime del Comité del Patrimonio Mundial durante su reunión celebrada en Vilnius, Lituania, donde el 16 de julio de 2006 el sitio fue inscrito oficialmente como el primer paisaje cultural de México reconocido por la UNESCO.
El compromiso actual consiste en proteger no sólo los campos agaveros, sino también el patrimonio arqueológico, arquitectónico, urbano, ambiental e intangible que da sentido a este territorio.
García Vázquez subrayó que la expansión del cultivo del agave obliga a reforzar las acciones de protección ambiental y arqueológica, al advertir que existen zonas patrimoniales que requieren atención para garantizar que el crecimiento de la actividad productiva no comprometa los valores universales excepcionales que motivaron la declaratoria.
En representación de la Cámara Nacional de la Industria Tequilera, Ana Cristina Villalpando Fonseca afirmó que detrás de las cifras de producción existe una historia construida durante generaciones por comunidades enteras.
Recordó que durante 2025 la agroindustria produjo 584 millones de litros de tequila, de los cuales 406 millones de litros fueron exportados, pero señaló que el mayor activo del sector continúa siendo el paisaje cultural que sustenta esa actividad económica.
Villalpando Fonseca refrendó el compromiso de la industria para trabajar con autoridades y productores en proyectos de conservación, agricultura regenerativa, mejora de la infraestructura turística, señalización y herramientas tecnológicas que fortalezcan la experiencia de quienes visitan la región.
Ignacio Gómez Arriola, Gestor del Sitio ante la UNESCO y uno de los responsables de la postulación internacional, recordó que el expediente jalisciense se convirtió en un referente para otras candidaturas de paisajes culturales en el mundo.
Explicó que el reconocimiento fue posible gracias a la colaboración entre instituciones, municipios, especialistas e iniciativa privada.
Destacó que la propuesta mexicana despertó interés internacional por tratarse del territorio de origen de una bebida que identifica a México en prácticamente cualquier país, y sirvió como ejemplo para postulaciones recientes en Francia, Colombia, Chile y Brasil.
Al clausurar el acto, Andrea Blanco Calderón, Coordinadora General Estratégica de Desarrollo Social, en representación de Pablo Lemus Navarro, Gobernador del Estado, sostuvo que el tequila es uno de los principales símbolos con los que México y Jalisco son reconocidos en el extranjero.
También enfatizó que el verdadero patrimonio reside en las comunidades, las tradiciones y la identidad construida alrededor de este paisaje.
Consideró indispensable fortalecer el arraigo de niñas, niños y jóvenes hacia la región para garantizar que las futuras generaciones asuman la responsabilidad de preservar el territorio y enfrentar desafíos relacionados con la sustentabilidad, el turismo responsable y el desarrollo regional.
El Paisaje Agavero comprende 34 mil 658 hectáreas distribuidas entre El Arenal, Amatitán, Tequila, Magdalena y Teuchitlán, donde convergen el cultivo histórico del agave azul, antiguas destilerías, haciendas, poblaciones tradicionales y vestigios arqueológicos que documentan una ocupación humana de varios siglos.
Su valor universal excepcional radica en la continuidad de un paisaje productivo que dio origen a la industria tequilera y a una de las expresiones culturales más representativas de Jalisco y del país.
Deja un comentario