En una carrera contrarreloj donde cada segundo es vital, el helicóptero Zeus de la Comisaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara se convirtió en las alas de esperanza para concretar el traslado aéreo de dos riñones y un hígado desde Tepic hasta Guadalajara.
Dado que el margen de isquemia fría para la viabilidad de los injertos es sumamente reducido, especialmente en el caso del hígado, donde cada minuto cuenta antes de iniciar la implantación, la vía aérea resultó fundamental para acortar drásticamente los tiempos de transporte e impedir daños irreversibles en los tejidos.
Los órganos viajaron desde el Hospital General de Zona No. 1 en Tepic, Nayarit, hasta el Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional de Occidente, en Guadalajara, Jalisco.
En el trayecto, a bordo de la aeronave, el equipo del escuadrón custodió y monitoreó los contenedores térmicos para garantizar el mantenimiento estricto de la cadena de frío y así minimizar el riesgo de que el cuerpo de los receptores rechace los órganos.
Al aterrizar en Guadalajara, personal médico ya esperaba la unidad para recibir los órganos en condiciones óptimas e ingresar de inmediato a quirófano y así transformar la vida de tres personas que serán beneficiadas.
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