Con una inversión estimada de 50 millones de pesos, el Gobierno de Guadalajara realizará obras de renovación urbana en Santa Tere, uno de los barrios tradicionales y emblemáticos de la ciudad, con el objetivo de mejorar la imagen de la colonia, preservar su identidad y fortalecer la accesibilidad peatonal.
Los trabajos se concentrarán en el primer cuadro del barrio e incluirán el retiro de instalaciones aéreas para colocar el cableado eléctrico y de telecomunicaciones de manera subterránea, además de la rehabilitación de banquetas, adecuación de rampas de acceso universal y construcción de cruceros seguros.
El director de Obras Públicas del Gobierno de Guadalajara, Juan Carlos Arauz, explicó que el proyecto busca mejorar la infraestructura urbana y ordenar las instalaciones que actualmente se encuentran en las calles.
“Bajar y migrar las instalaciones aéreas, lo que es el cableado eléctrico y el de las cableras, para poder migrar y hacerlas subterráneas”, señaló el funcionario municipal.
La intervención se llevará a cabo dentro del polígono delimitado por las calles Pedro Buzeta y Ramos Millán, así como por Hospital y Herrera y Cairo, una zona de relevancia histórica, cultural y comercial para la capital jalisciense.
Como parte de las acciones, también se repavimentará la calle General Coronado, en el tramo comprendido entre José María Vigil y Juan Manuel. Los trabajos contemplan el desbastado de la superficie actual, la colocación de una nueva carpeta asfáltica y la instalación de señalamiento vial.
De acuerdo con Arauz, estas intervenciones forman parte de la estrategia municipal para atender los barrios tradicionales y fundacionales de Guadalajara, al considerar que constituyen una parte importante de la identidad de la ciudad.
“Estos barrios le dan la esencia a las y los tapatíos”, expresó.
Santa Tere se caracteriza por la presencia de comercios locales, restaurantes y establecimientos que forman parte de la actividad económica y social de Guadalajara. Sus calles son punto de encuentro para residentes, comerciantes y visitantes, por lo que la conservación de sus vialidades y espacios públicos resulta relevante para el desarrollo de las actividades cotidianas.
En este contexto, la diputada local Verónica Jiménez destacó la importancia de mantener una comunicación constante con los habitantes para conocer sus necesidades y dar seguimiento a los proyectos de mejoramiento urbano.
“Hacemos las cosas de la mano de los ciudadanos (…) las obras suceden porque ustedes las demandan, pero también van evolucionando de la forma en la que ustedes nos van indicando”, afirmó.
Con una inversión estimada de 50 millones de pesos, el proyecto busca mejorar las condiciones de movilidad y accesibilidad, así como renovar la infraestructura y la imagen urbana de Santa Tere, sin perder de vista el carácter tradicional que distingue a este barrio tapatío.
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